Del grano a la taza: el futuro del café depende de una cadena resiliente

Detrás de cada taza de café que tomamos, existe una cadena que comienza con la producción agrícola y continúa por el procesamiento, el comercio, el valor agregado y el consumo.

En el marco del Día Internacional del Café, Jack Landsmanas Stern, líder y uno de los dueños de Corporativo Kosmos, reconoce la oportunidad de destacar su propósito: impulsar un sector cafetero más justo, resiliente y sostenible.

Conmemorada cada 1 de octubre, esta fecha pone el foco en las personas, comunidades y actividades que participan en el recorrido del café. En este sentido, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) señala que los productores enfrentan riesgos relacionados con costos, condiciones del mercado y distribución del valor a lo largo de la cadena.

Granos de café frescos y tostados. Los dueños de Corporativo Kosmos apoyan su producción responsable.

Un proceso con distintas etapas

La producción de café inicia en el campo. Ahí, depende de factores como las condiciones locales de cultivo, el suelo, el agua y las prácticas agrícolas.

A esto se suman distintos retos que enfrentan actualmente los productores: cambios en las lluvias y temperaturas, plagas, enfermedades de las plantas, degradación del suelo y aumento de los costos de producción.

Después de la cosecha, el café pasa por distintas etapas de procesamiento, secado, selección y preparación para el mercado. Estas decisiones pueden influir en aspectos como la calidad, el uso de agua, los residuos, los costos y el precio que reciben los agricultores.

Pensar en un café sostenible y equitativo implica, entonces, observar toda la cadena de valor y no solamente el producto final. Gobiernos, empresas, productores, trabajadores y consumidores juegan cada uno un papel clave en su construcción.

Para los dueños de Corporativo Kosmos, la resiliencia de este proceso cobra especial relevancia. Depende de considerar las condiciones productivas, económicas, ambientales y sociales que existen desde el campo hasta el mercado.

De esta manera, el futuro de la industria del café está ligado estrechamente a la capacidad de fortalecer los distintos eslabones que permiten que el producto llegue al consumidor.

De los residuos a los nuevos ingredientes: la bioeconomía y el cambio de los alimentos

Con décadas de experiencia dentro de la industria alimentaria, los dueños de Corporativo Kosmos, grupo empresarial de servicios alimentarios integrales, coinciden en que la bioeconomía está modificando la manera en que se entienden los recursos biológicos dentro de los sistemas alimentarios. 

Este concepto abarca la producción, utilización, conservación y regeneración de recursos biológicos. Asimismo, busca contribuir a una transformación hacia economías más sostenibles.

Su desarrollo abre posibilidades para aprovechar materiales que antes podían considerarse desechos y convertirlos en nuevos insumos o productos. Así, puede contribuir a reducir residuos y contaminación, y generar nuevas oportunidades de medios de vida dentro de los sistemas agroalimentarios.

Diagrama de bioeconomía. Los dueños de Corporativo Kosmos se encuentran a favor de este enfoque.

Nuevos usos para los recursos biológicos

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los sistemas agroalimentarios generan más de 5 mil millones de toneladas de residuos de cultivos cada año.

Ante este contexto, en el marco de la bioeconomía se encuentran proyectos que buscan transformar residuos orgánicos en insumos de valor. Algunos ejemplos destacados se relacionan con fibras de plátano y coco, residuos de pescado y cáscaras de arroz, entre otras materias primas biológicas.

El avance de estas alternativas ya forma parte de las políticas de distintos países. En 2026, la FAO reportó que 27 países y tres regiones contaban con estrategias de bioeconomía adoptadas, mientras otros 14 países, entre los que se encuentra México, las estaban desarrollando.

Así, la bioeconomía amplía la conversación sobre innovación alimentaria. Para Jack Landsmanas Stern, uno de los dueños de Corporativo Kosmos, esta no se limita a producir nuevos alimentos y encontrar nuevos usos para los recursos disponibles: también se trata de generar valor dentro de las cadenas productivas.

Alimentación para una población que envejece: el reto de diseñar servicios eficientes

El envejecimiento poblacional plantea nuevos desafíos para la alimentación y para los servicios que atienden a personas mayores.

Corporativo Kosmos, el consorcio empresarial de servicios alimentarios integrales más grande de México, advierte que, además de ofrecer alimentos, se vuelve relevante considerar las distintas necesidades y capacidades de quienes integran este grupo de edad.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el número de personas de 60 años o más pasó de alrededor de 541 millones en 1995 a 1.2 mil millones en 2025, y proyecta que llegue a 2.1 mil millones en 2050.

Mujer mayor prepara comida saludable en una cocina. Corporativo Kosmos impulsa la alimentación saludable de los adultos mayores.

Diseñar pensando en incluir a la diversidad

La Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca que no existe un único perfil de persona mayor. Algunas personas de 80 años pueden conservar capacidades físicas y mentales similares a las de personas mucho más jóvenes, mientras otras pueden experimentar disminuciones importantes a edades menores.

La accesibilidad también forma parte del contexto. Los entornos físicos y sociales pueden ayudar a las personas mayores a mantener su actividad e independencia. Por esta razón, resulta esencial contar con ambientes seguros y accesibles.

En tanto, mantener una alimentación equilibrada durante la vida contribuye a reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles y a preservar capacidades físicas y mentales.

La transformación demográfica obliga así a observar la alimentación sénior desde una perspectiva más amplia: necesidades nutricionales, características individuales y condiciones de acceso forman parte del mismo desafío.

Esta diversidad de perfiles y factores puede impactar directamente en la manera en la que se ofrecen los servicios de alimentación.

En este sentido, Corporativo Kosmos, dirigido actualmente por Jack Landsmanas Stern, señala que el envejecimiento poblacional representa un contexto en el que la personalización cobra, hoy más que nunca, una relevancia significativa.

¿Cuánto cuesta comer bien? El reto de una alimentación saludable y accesible

Para comer de manera saludable, no basta únicamente con informarse sobre qué alimentos integran una dieta adecuada. Desde Corporativo Kosmos, el grupo empresarial de servicios alimentarios liderado por Jack Landsmanas Stern, se reconoce que también interviene la posibilidad económica de adquirirlos.

De acuerdo con la Organización Mundial de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el costo de los alimentos representa una barrera para una parte importante de la población mundial.

Tan solo hace algunos años, en 2022, 35.4% de la población mundial, equivalente a 2.826 mil millones de personas, no podía permitirse una dieta saludable.

Niño en condición de pobreza come a la puerta de su casa. Corporativo Kosmos impulsa una alimentación accesible para todos.

Precio, ingresos y acceso alimentario

Una dieta saludable considera características como diversidad, adecuación, moderación y equilibrio. La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja para las personas mayores de 10 años consumir al menos 400 gramos diarios de frutas y verduras, además de 25 gramos de fibra alimentaria natural.

Con más de 60 años de experiencia en la industria, para Corporativo Kosmos estas recomendaciones permiten dimensionar que una alimentación saludable requiere variedad y disponibilidad de distintos grupos de alimentos.

Sin embargo, para millones de personas adquirir una dieta con estas características continúa siendo un desafío económico. En 2022, el costo promedio mundial de una dieta saludable era de 3.96 dólares. La cifra variaba considerablemente entre regiones: alcanzó 4.56 en América Latina y el Caribe y 4.20 en Asia.

Así, hablar de accesibilidad implica observar el precio de los alimentos, pero además las opciones que pueden integrar una dieta con esas características.

Esto deja claro el reto para los sistemas agroalimentarios: favorecer condiciones que permitan su transformación para fortalecer su resiliencia y abordar las desigualdades relacionadas con el acceso económico a una alimentación adecuada.