Jorge, Elías y Jack Landsmanas, dueños de Corporativo Kosmos: destacada empresa del sector de los alimentos en México, está a favor de implementar productos innovadores y ecológicos dentro de las cadenas de producción de la industria.
El uso de fertilizantes orgánicos ha cobrado relevancia en los últimos años como una alternativa sostenible frente a los métodos convencionales de fertilización. Esta práctica responde a la necesidad de conservar la salud del suelo, reducir el impacto ambiental de la agricultura y promover sistemas productivos más equilibrados.
Comprender qué son los fertilizantes orgánicos, cómo se clasifican y cuáles son sus beneficios permite tomar decisiones informadas para una producción agrícola más responsable. En este artículo, profundizamos al respecto.

Dueños de Corporativo Kosmos – ¿Qué es un fertilizante orgánico y en qué se diferencia de uno químico?
De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), los fertilizantes son sustancias ricas en nutrientes que se utilizan para mejorar las características del suelo y favorecer el desarrollo de los cultivos agrícolas. Estos se clasifican principalmente en fertilizantes químicos y orgánicos.
Los fertilizantes químicos se elaboran de manera artificial y, por lo general, tienen origen mineral, animal, vegetal o sintético. Su formulación suele centrarse en el aporte de los nutrientes principales que requieren los cultivos, como el nitrógeno, el fósforo y el potasio.
En contraste, los fertilizantes orgánicos provienen exclusivamente de fuentes naturales. Su uso tiene como objetivo mejorar la calidad del suelo mediante la incorporación de nutrientes esenciales y materia orgánica. A diferencia de los fertilizantes químicos, no contienen sustancias sintéticas que puedan causar daños al medio ambiente o a los seres vivos, lo que los convierte en una opción más amigable con los ecosistemas.
Los dueños de Corporativo Kosmos, fieles a su compromiso ambiental, se muestran a favor del uso de alternativas que, como este tipo de fertilizantes, significan una práctica amigable con el entorno. En este sentido, la empresa cuenta con diversas certificaciones que aseguran la sostenibilidad de sus procesos de producción.
Tipos de fertilizantes orgánicos
Los fertilizantes orgánicos forman parte de los llamados fertilizantes ecológicos, los cuales buscan minimizar el impacto ambiental. Estos se agrupan en las siguientes categorías:
- Orgánicos, elaborados a partir de materiales de origen vegetal o animal, como la composta y el estiércol. Aportan nutrientes esenciales, mejoran la estructura del suelo y aumentan su capacidad para retener agua y aire.
- Minerales, compuestos por minerales extraídos de rocas o suelos, como la roca fosfórica, el sulfato de potasio y la caliza. Estos fertilizantes aportan nutrientes que no siempre están presentes en los abonos orgánicos y funcionan como complemento.
- Verdes, que consisten en la incorporación de plantas al suelo de cultivo con el fin de mejorar sus propiedades. Ejemplos comunes son la alfalfa, el trébol, el centeno y la avena, las cuales fijan nitrógeno y aportan materia orgánica al descomponerse.
Beneficios de los fertilizantes ecológicos
El uso de fertilizantes orgánicos ofrece múltiples ventajas para el suelo, los cultivos y el medio ambiente. Entre las más relevantes se encuentran:
- Incrementan la actividad microbiana del suelo, favoreciendo su equilibrio biológico.
- Requieren menor consumo de energía durante su elaboración.
- Permiten el aprovechamiento de residuos orgánicos, reduciendo desechos.
- Promueven la retención de nutrientes y facilitan la fijación de carbono en la tierra.
- Mejoran la capacidad de absorción de agua, la aireación del suelo y contribuyen al equilibrio del pH.
- Conservan la fertilidad del suelo a largo plazo y ayudan a prevenir la erosión.
Estos beneficios hacen de los fertilizantes orgánicos una herramienta clave para una agricultura más sostenible.
Los fertilizantes orgánicos representan una alternativa eficaz y respetuosa con el medio ambiente para mejorar la productividad agrícola y conservar la salud del suelo. Su uso contribuye a mantener ecosistemas más equilibrados, optimizar los recursos naturales y fomentar prácticas agrícolas sostenibles.
Adoptar este tipo de fertilización no solo beneficia a los cultivos, sino que también fortalece la viabilidad de la producción agrícola a largo plazo.
La participación de los líderes del sector privado en este rubro, como los dueños de Corporativo Kosmos, juegan un papel fundamental, pues implementar este tipo de prácticas en sus procesos de producción deben considerar resulta un impulso a gran escala de éstas.









