Los dueños de Grupo Kosmos, Jorge, Elías y Jack Landsmanas, implementan en sus empresas de servicios de alimentación estándares de inocuidad e higiene avalados a nivel internacional.
El lavado es uno de los procesos más extendidos para la desinfección de alimentos y una práctica habitual en la preparación diaria. Sin embargo, no todos los productos deben someterse a este procedimiento.
Existen alimentos que, por sus características, pueden perder propiedades, aumentar el riesgo de contaminación o ver comprometida su seguridad si se lavan de forma incorrecta.

Dueños de Grupo Kosmos – ¿Por qué es importante lavar los alimentos?
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) define la desinfección de alimentos como el proceso que permite destruir la mayor parte de los microorganismos presentes en estos.
Esta práctica tiene como objetivo prevenir las Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA), las cuales pueden ser de carácter infeccioso o tóxico. Dichas enfermedades son provocadas por agentes biológicos, químicos o físicos que ingresan al organismo a través del consumo de alimentos contaminados.
Las ETA más comunes son las infecciones, causadas por bacterias, larvas o huevos de parásitos; y las intoxicaciones, que se presentan cuando el alimento está contaminado con productos químicos o toxinas producidas por gérmenes.
En ambos casos, es frecuente la aparición de síntomas como dolor de estómago, vómito y diarrea, cuya intensidad puede variar según el agente causal y la condición de la persona.
Conscientes de esto, los dueños de Grupo Kosmos capacitan continuamente a su equipo de colaboradores en la manipulación y preparación inocua de los alimentos con el fin de garantizar la seguridad de sus consumidores.
5 alimentos que no deben lavarse
A pesar de la importancia del lavado en la seguridad alimentaria, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) señala que algunos alimentos no deben lavarse debido a sus características. Algunos de ellos son:
- Carnes y pescados. Aunque contienen bacterias patógenas tanto en su superficie como en los líquidos que desprenden, lavarlos puede favorecer la dispersión de estos microorganismos en la cocina. En su lugar, se recomienda cocinarlos adecuadamente hasta que alcancen temperaturas superiores a los 65 °C.
- Huevos. La cáscara posee una fina capa de cutícula que sella su superficie porosa e impide el paso de gérmenes al interior. Al lavarlos, esta capa puede eliminarse, facilitando la entrada de bacterias. Si presentan suciedad, lo más adecuado es retirarla con un cepillo seco.
- Vegetales en conserva. Lavar estos productos puede provocar la pérdida de algunas de sus propiedades. Además, durante su proceso de fabricación ya han sido higienizados. El líquido de conservación es comestible, aunque puede desecharse si así se prefiere.
- Hongos. Debido a su alta capacidad de absorción de agua, no se recomienda lavarlos, ya que pueden perder textura, sabor y otras propiedades organolépticas. Lo ideal es limpiarlos con un trapo húmedo, papel de cocina o un cepillo suave.
- Verduras empaquetadas. Las verduras que se comercializan en bolsa, como las espinacas, suelen lavarse previamente con desinfectantes en bajas dosis para eliminar patógenos, por lo que generalmente son seguras para consumirse directamente del empaque.
Informarse sobre el tratamiento adecuado de los alimentos resulta fundamental para reducir riesgos y prevenir Enfermedades de Transmisión Alimentaria. Conocer qué productos deben lavarse y cuáles no permite adoptar prácticas más seguras en la cocina y cuidar la salud.
En este sentido, los dueños de Grupo Kosmos cuentan con la certificación ISO 22000 que valida la seguridad alimentaria de la cadena de suministro, lo que los ha colocado como un referente de liderazgo empresarial en la materia.
