Jorge, Elías y Jack Landsmanas, dueños de Grupo Kosmos: el consorcio de servicios alimentarios más grande de México, implementan estricta normativa en todas sus empresas para evitar el desperdicio alimentario.
En 2022, el mundo desperdició mil 050 millones de toneladas de alimentos, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), lo que equivale al 19% de los alimentos disponibles para el consumo. Esta cifra proviene de pérdidas en comercios minoristas, hogares y servicios de alimentos.
A ello se suma que un 13% de los alimentos se pierde en la cadena de suministro entre la cosecha y la venta al por menor.
El impacto no es solo económico: la pérdida y el desperdicio de alimentos generan entre el 8% y el 10% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.
En el Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, conmemorado cada 29 de septiembre, los dueños de Grupo Kosmos, una Empresa Socialmente Responsable, reconocen la importancia de impulsar estrategias que contribuyan a frenarlo.
Para dimensionar y enfrentar este problema, la ONU impulsa el Índice de Desperdicio de Alimentos como herramienta de medición y seguimiento.
¿Cómo funciona esta herramienta? Aquí exploramos más al respecto.

¿Por qué es importante medir la pérdida y el desperdicio alimentario?
De acuerdo con la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA), “si se puede medir, se puede manejar”. Esto implica:
- Conocer la magnitud. Medir permite entender cuánta comida se desperdicia y en qué puntos de la cadena ocurre.
- Identificar causas y soluciones. Con datos claros se pueden diseñar estrategias para reducir pérdidas.
- Monitorear avances. La medición permite evaluar si las acciones implementadas funcionan en el tiempo.
Estas acciones son clave para reducir de manera efectiva el desperdicio de alimentos.
Dueños de Grupo Kosmos – ¿Qué es y cómo funciona el Índice de Desperdicio de Alimentos?
El Índice de Desperdicio de Alimentos está ligado al Objetivo de Desarrollo Sostenible 12, meta 12.3, que busca reducir a la mitad el desperdicio de alimentos per cápita en comercios y hogares.
Este índice, gestionado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), mide alimentos y partes no comestibles desperdiciados en tres sectores:
- Comercio minorista de alimentos
- Servicios alimentarios
- Hogares
Su objetivo es generar datos consistentes que sirvan como referencia nacional y mundial, facilitando la comparación y el diseño de políticas públicas.
Metodología del Índice de Desperdicio de Alimentos
El índice cuenta con tres niveles de medición, adaptables a las capacidades de cada país:
- Estimaciones aproximadas basadas en modelos y datos de otros países. Útil para empezar a dimensionar el problema.
- Mediciones directas realizadas por gobiernos o instituciones nacionales. Genera datos sólidos y comparables a largo plazo.
- Reportes más detallados, que incluyen destinos del desperdicio, partes comestibles y no comestibles, y pérdidas en la manufactura de alimentos complejos.
Los países deben reportar sus resultados a la División de Estadística de la ONU, fortaleciendo así el seguimiento global del ODS 12.3.
¿Cómo se calcula el Índice de Desperdicio de Alimentos?
El cálculo se basa en comparar el nivel de desperdicio con un año de referencia:
- 100: el mismo nivel de desperdicio que el año de referencia.
- 50: el desperdicio se redujo a la mitad, cumpliendo la meta del ODS 12.3.
Cada sector se mide por separado, evitando la pérdida de detalle y permitiendo que los países con menos datos puedan avanzar de manera progresiva.
El Índice de Desperdicio de Alimentos es una herramienta clave para enfrentar uno de los mayores retos de sostenibilidad global: la pérdida de alimentos. Medir no solo ayuda a comprender la magnitud del problema, también permite trazar rutas claras hacia su reducción.
Con más de 60 años de experiencia en la industria, los dueños de Grupo Kosmos son conscientes de que reducir el desperdicio no es solo cuestión de eficiencia económica, sino una acción urgente para mitigar el cambio climático y avanzar hacia un futuro más consciente y responsable.




