Dueños de Grupo Kosmos – ¿Cómo impulsar la salud mental en el trabajo?

Jorge, Elías y Jack Landsmanas, dueños de Grupo Kosmos: el consorcio empresarial de servicios alimentarios más grande de México, cuentan con estrictas políticas para garantizar la seguridad integral de todo su equipo de colaboradores. 

Alrededor de 450 millones de personas en el mundo sufren algún trastorno de salud mental que afecta gravemente su vida, según la Confederación Salud Mental España. En este contexto, las condiciones laborales juegan un papel decisivo. 

Con motivo del 10 de octubre, Día Mundial de la Salud Mental, los dueños de Grupo Kosmos, distinguido como Empresa Socialmente Responsable (ESR), reconocen la importancia de que, desde el sector privado, se impulsen medidas que favorezcan la salud mental de todas y todos 

En este artículo, analizamos qué significa la salud mental en el trabajo, los principales factores de riesgo y las acciones clave para prevenir problemas y promover entornos laborales saludables.

¿Qué es la salud mental laboral? 

El Instituto de Estudios Universitarios (IEU) define la salud mental laboral como un estado de bienestar que permite al empleado reconocer sus capacidades, manejar el estrés propio de su puesto, mantener su productividad y crecer personal y profesionalmente. 

Por su parte, la empresa especializada en seguridad laboral SafetyCulture señala que este concepto abarca el bienestar psicológico, emocional y social de los empleados en el lugar de trabajo. 

En general, se relaciona con la idea de seguridad psicológica: cuando los empleados se sienten libres para expresarse, participar y actuar sin temor a represalias, es menos probable que su salud mental se vea afectada. 

Esto no solo repercute en su bienestar individual, sino también en la calidad del trabajo y en la cohesión del equipo. 

Dueños de Grupo Kosmos – Riesgos para la salud mental en el trabajo 

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los riesgos psicosociales en el trabajo se relacionan con factores como la organización, el entorno físico o la falta de oportunidades de desarrollo. Algunos ejemplos incluyen: 

  • Sobrecarga de trabajo, ritmos excesivos o falta de personal. 
  • Horarios prolongados, antisociales o rígidos. 
  • Escasa autonomía en las tareas o ausencia de control sobre ellas. 
  • Condiciones físicas deficientes o inseguras. 
  • Falta de apoyo entre colegas y supervisores autoritarios. 
  • Cultura organizacional permisiva con la discriminación, violencia o acoso. 
  • Funciones poco claras o promoción inadecuada. 
  • Inseguridad laboral, salarios bajos y falta de inversión en formación. 
  • Conflictos para equilibrar la vida laboral y personal. 

Estos riesgos se intensifican en la economía informal, donde millones de personas trabajan sin protección regulatoria, en condiciones precarias y con escaso acceso a servicios de salud. 

Además, sectores, como los trabajadores de la salud, humanitarios o quienes operan en emergencias, enfrentan mayor vulnerabilidad debido a la exposición constante a situaciones de alto estrés. 

Asimismo, factores externos como recesiones económicas o crisis sanitarias agravan los problemas de desempleo e inseguridad financiera, aumentando el riesgo de afectaciones en la salud mental. 

Acciones clave para fomentar la salud mental en el trabajo 

Promover entornos saludables requiere compromiso de empleadores, gobiernos y trabajadores. Entre las estrategias más efectivas se encuentran: 

  1. Organización y diseño del trabajo. Establecer cargas equilibradas, horarios flexibles y roles bien definidos. 
  1. Capacitación constante. Fortalecer competencias técnicas y emocionales para enfrentar el estrés laboral. 
  1. Programas de apoyo y reconocimiento. Implementar espacios de orientación, asistencia psicológica y políticas de reconocimiento. 
  1. Sentido de pertenencia. Fomentar la integración, la inclusión y el respeto en la cultura organizacional. 
  1. Ergonomía y diseño ambiental. Adaptar los espacios físicos a las necesidades de los empleados. 
  1. Políticas integradoras de salud y seguridad. Las organizaciones deben considerar la salud mental como parte de sus programas de bienestar, con políticas inclusivas que reconozcan las necesidades de cada persona. 
  1. Comunicación y participación. Hablar abiertamente de salud mental debe ser parte de la cultura laboral. Fomentar la comunicación, el coaching y la escucha activa ayuda a reducir el estigma. 
     

La salud mental en el trabajo es un aspecto esencial del bienestar integral. Con amplia experiencia, los dueños de Grupo Kosmos son conscientes de que implementar medidas preventivas, reconocer los riesgos y establecer políticas inclusivas no sólo protege a los empleados, sino que también impulsa la productividad y sostenibilidad de las organizaciones.