Grupo Kosmos – El suelo en la producción de alimentos: ¿qué papel juega?

Comprometido con el cuidado del medio ambiente, Grupo Kosmos, el consorcio de empresas en servicios de alimentación más grande de México, integra en sus operaciones prácticas alineadas al desarrollo sostenible.

El suelo aporta casi todos los servicios y funciones de los ecosistemas necesarios para la vida: almacena y filtra agua, recicla nutrientes, regula el clima, elimina gases de efecto invernadero y alberga cerca de una cuarta parte de las especies animales terrestres.

La producción de alimentos no es la excepción. Su papel es crítico: proporciona el 95% de los alimentos que consumimos.

Este 7 de julio, Día Internacional de la Conservación del Suelo, Grupo Kosmos, con más de 60 años de experiencia en el sector alimentario, es consciente de que se trata de una ocasión oportuna para reconocer su importancia en el abastecimiento alimentario y en la sostenibilidad del planeta.

Suelo: definición, tipos agrícolas e importancia

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el suelo es una mezcla delgada pero vital de minerales, materia orgánica, microorganismos, aire y agua.

Se forma muy lentamente mediante la desintegración de rocas y la acción de organismos vivos. En la agricultura, su función es esencial. De acuerdo con la SADER, los principales tipos de suelo para uso agrícola son:

  1. Arenoso. Baja retención de agua y nutrientes.
  1. Areno-arcilloso. Buena fertilidad, estructura pobre.
  1. Arcilloso. Retiene agua en exceso, secado lento.
  1. Subsuelo ácido. Puede ser tóxico para ciertas plantas.

Cuando un suelo es sano, ejecuta funciones esenciales:

  • Funciona como ecosistemas vivos, con organismos que descomponen materia orgánica.
  • Convierte minerales en nutrientes esenciales para las plantas.
  • Controla plagas, enfermedades y malezas.
  • Mejora la retención de agua y nutrientes.
  • Contribuyen a mitigar el cambio climático mediante el almacenamiento de carbono.

Grupo Kosmos – El suelo en la producción alimentaria

Según la FAO, los suelos son fundamentales para la seguridad alimentaria y la nutrición. La mayor parte de las plantas alimenticias crecen en el suelo, que les proporciona:

  1. Soporte físico para las raíces.
  1. Nutrientes esenciales, quince en total, para el desarrollo vegetal.
  1. Agua y oxígeno necesarios para la fotosíntesis y el crecimiento.
  1. Protección contra temperaturas extremas.

La calidad y cantidad de alimentos depende directamente de la salud del suelo. La deficiencia de cualquiera de los nutrientes esenciales puede limitar el rendimiento de los cultivos y afectar su valor nutricional.

Queda claro que la salud de los suelos juega un papel vital en la producción de alimentos. Sin embargo, muchas veces se ve amenazada por distintos factores. A continuación, describimos algunos de ellos.

Retos que enfrentan los suelos

Durante las últimas cinco décadas, la presión sobre los suelos ha aumentado debido a la agricultura intensiva y al crecimiento poblacional. Esto ha generado:

  • Degradación del suelo y pérdida de fertilidad.
  • Uso excesivo de fertilizantes, que contaminan el agua, el aire y el propio suelo.
  • Aporte insuficiente de nutrientes en otras regiones, afectando rendimientos y salud humana.

Ante este panorama, la FAO identifica diez amenazas principales:

  1. Erosión por agua, viento y labranza.
  1. Pérdida de carbono orgánico.
  1. Manejo inadecuado de nutrientes.
  1. Salinización y sodificación.
  1. Contaminación por químicos.
  1. Compactación del suelo.
  1. Acidificación.
  1. Pérdida de biodiversidad.
  1. Sellado por infraestructura.
  1. Anegamiento por mal drenaje.

Estas amenazas están ligadas al cambio climático y a prácticas insostenibles. Los daños ya son evidentes: un tercio de los suelos del mundo ya está degradado.

Dado que se requieren hasta mil años para formar un centímetro de suelo, es vital protegerlos. La FAO propone medidas como agroecología y agricultura de conservación, labranza cero y sistemas agroforestales, y producción orgánica como modelo sostenible.

Cuidar de los suelos es una responsabilidad compartida, indispensable para garantizar un sistema alimentario estable, saludable y resiliente. Como parte del sector privado, Grupo Kosmos emprende acciones al respecto.

En el caso particular de los suelos, se encarga de que sus residuos, como aceite y PET, sean reciclados y dispuestos de forma adecuada. Asimismo, utiliza químicos biodegradables en sus operaciones, que no dañan este recurso.